16 feb. 2018

Reseña Dulce pecado

    



Título: Dulce pecado (Memento Mori nº 3)
Autora: Nerea Vara
Editorial: Autopublicada

Sinopsis

          La guerra por la supremacía ha comenzado. El imperio Ivankov pende de un hilo, cada decisión y acto, tendrá sus consecuencias. Hay personas que llegan al mundo con una misión. Sasha nació para brillar. Para destacar por encima del resto y conseguir siempre lo que quiere. Ella es guapa, inteligente y muy manipuladora. La reina de su casa. La reina de los Ivankov. Juga con los hombres a su antojo y jamás la rechazan. Pero el destino es caprichoso…

          Connor Andrews tendrán mucho que decir al respecto.

         Hay ocasiones en las que tus demonios te piden un infierno más grande. ¿Qué pasa cuando el mismísimo diablo cobra forma humana? 


Opinión personal

        Escribo esta reseña sin saber cuál es el final de la historia y es que es aún no lo he podido leer. Sí, tengo el archivo abierto para saber qué es lo que pasará entre ambos protagonistas pero es que no me atrevo; ya que me da mucha pena que se termine la historia de esta peculiar familia y despedirme de ellos. Como ya le dije a Nerea, quiero y no quiero saber cómo terminará, es un sentimiento extraño.

         En las entregas anteriores conocimos a Hell y Nick, sin embargo, esta última está protagonizada por el rostro femenino de la familia. Y es que Sasha tiene personalidad de sobra como para tener su propia saga. Ha sido duro ver la vida desde su punto de vista y sobre todo ha sido cansado, porque tener que mantener tanto la compostura es algo complicado. Menos mal que ha habido momentos en los que se ha permitido bajar de su trono para ser simplemente humana.

       El final de Sutil persuasión nos dejó con el corazón en vilo sin saber qué ocurriría finalmente con el patriarca de la familia, tras aquel tiroteo. Además, una embarazada Hope presenciaba todo aquello y no teníamos muy claro el futuro de su bebé. Pues a lo largo de todas estas páginas podremos resolver esas incógnitas y, por otra parte, también nos ayuda a conocer a la pequeña de los Ivankov.

      Descubrir todo lo que entrama la mente de Sasha ha sido verdaderamente apasionante, además, también nos ha ayudado a saber que hay personas que son capaces de sacrificar su propia vida por conservar la de las personas a las que más quiere. Pero esta historia no solo está contada desde su punto de vista, sino que el protagonista masculino también nos cuenta, de primera mano, como es enamorarse de una chica tan complicada como ella, y que además, tiene una vida tan complicada.

      A petición de la mismísima Nerea solo puedo llamar a ese chico Don misterioso (DM), por lo que así quedará bautizado; quien está loca y completamente enamorado de Sasha. Es más es incapaz de estar separado de ella porque están hechos el uno para el otro. Sin embargo, las circunstancias en las que desarrolla su historia de amor no son las más idóneas, y esto complica un poco las cosas entre ambos, y más cuando ella lo deja todo de lado para hacerse cargo de su familia tras el accidente sufrido por el patriarca de la familia. ¿Será capaz Sasha de centrarse en lo que verdaderamente importa apartando de su mente la lealtad de su familia? ¿Aceptará DM las condiciones que su chica le ponga para compartir su vida? ¿Qué pasará finalmente en esa guerra entre mafias?

       En la última parte de la saga estamos sumidos en plena guerra entre mafias y Sasha decide tomar el control de la suya. Nerea vuelve a meternos en una historia de amor que intenta sobrevivir entre violencia, drogas, extorsión y muchos disparos. No quiero contaros mucho más para no hacer spoilers y dar pistas a aquellas personas que aún no se hayan leído la saga.

      La novela está muy bien escrita y se nota muchísimo los avances y madurez que la escritora va tomando a cada paso que da en este camino. A pesar de que mi historia favorita de la saga siempre será Placeres Violentes, he de reconocer que esta última parte me ha tenido en sobrecogida hasta el final. Así que, estoy capacitada para deciros que podréis disfrutar de amor, acción y alguna que otra cosa más. Una vez más, nos damos cuenta de cómo los personajes son leales a sus principios pero sobre todo son leales a su familia y están dispuestos a hacerlo todo para mantenerles con vida.

      Si habéis podido disfrutar de la saga seguro que estáis deseando saber que pasa finalmente con todo este clan, y si aún no te has decido hacerlo, no sé a qué estás esperando. Mi más sincera enhorabuena a la escritora. Gracias por dejarme disfrutar de esta historia desde el principio y ser tu guía en aquello que he podido. Sigo esperando la historia de Nate.

Puntuación: 4.5/5

* Gracias a la autora por dejarme ser su lectora cero.

** Podéis encontrar la reseña de Placeres violentos aquí. Y la de Sutil persuasiónaquí.


15 feb. 2018

Descubriendo más de... Dulce pecado (Nerea Vara)

Buenas tardes, soñadores.

Como bien sabéis hay una relación muy especial entre nuestro blog y la escritora Nerea Vara y gracias a eso nos va a permitir conocer de primera mano todo lo que rodea a su nueva novela, “Dulce Pecado”, con la que concluirá su saga Memento Mori.



      1. ¿Qué vamos a encontrar dentro de esta nueva entrega?

¡Hola, guapa! Bueno, en primero lugar muchas gracias por darme de nuevo la oportunidad de mostrar lo que traigo recién salidito del horno, jaja.

En este libro encontraréis muchas cosas que os despertarán miles de emociones, predominando entre ellas el amor y la acción, al igual que en los dos primeros.

2. Hell y Hope fueron los protagonistas de la primera entrega, Nick y Allie de la segunda. ¿Quiénes serán los encargados de llevar la voz cantante en esta última parte?

Desde que comencé esta apasionante historia de mafia y amores enrevesados, tenía claro que quería acabarla con Sasha Ivankova, la figura femenina de esta familia. No sabía quién sería el chico, eso es cierto, pero lo descubrí a medida que escribía “Placeres violentos”, la primera parte. Podría decirte el nombre de él, ¡pero haría spoiler a quien todavía no los haya leído! Jajaja, así que solo diré que no dejará indiferente a nadie. Solo una pista… Aparece como personaje secundario en mi trilogía erótica.

3. ¿Qué puedes descubrirnos de ellos?

Uff, Sasha es el personaje que más me ha costado escribir con diferencia. Tiene una personalidad tan definida y tan dura, que en muchas ocasiones me ha costado no bajar las defensas y salirme de esa pose de reina del infierno que muestra en las dos primeras entregas. Sin embargo, en este libro muestra una parte de la Sasha Ivankova que nadie conoce. Al estar dentro de su loca cabecita, podréis ver cómo ella también es una mujer asustada y en continua tensión por lo que pueda sucederle a su familia. Veréis no solo a la Sasha dura, manipuladora y segura de sí misma, sino que también descubriréis todo lo que lleva por dentro y nunca se permite mostrar al mundo.

Y en cuanto al protagonista masculino del cual no se me va a escapar el nombre, jajaja, debo decir que le tengo mucho cariño. Debido a que le creé para la trilogía, él ya traía un pasado que la gente conoce, por lo que he tenido que adecuar todo eso a la nueva vida en Nueva York. Al mundo de Los Ivankov que no va para nada con él. Don misterioso es un hombre que ha sufrido en sus anteriores relaciones y ha vivido un amor no correspondido, por lo que se ha convertido en una persona más exigente y dura, lo cual será una bomba contra la personalidad y costumbres de Sasha.

4. ¿Continuaremos sabiendo que ocurre con todos esos personajes a los que les hemos cogido tanto cariño en ocasiones anteriores?

Sí, por supuesto. A pesar de que cada libro es narrado desde el punto de vista de una pareja distinta, la historia sigue su curso. En “Dulce pecado” veréis cómo avanza la vida de los protagonistas anteriores, así como del resto de amigos y familiares.

5. El último libro terminó con un final de infarto. ¿En este nos darás ese punto de acción al que nos tienes acostumbradas?

No podía ser de otra manera. Creo que hay varias cosas que definen esta saga, y una de ellas es la acción y la subida de adrenalina que sufres en cada capítulo.

6. ¿Puedes mostrarnos un fragmento inédito, a poder ser uno de tus favoritos?

Claro, os voy a enseñar parte de una pequeña escena entre ambos protagonistas. Como ya he dicho, ambos tienen una personalidad muy fuerte, por lo que cada vez que se juntan… Bueno, es inevitable que salten chispas y se forme un gran incendio, jajaja.

“Ignoro la mirada interrogante de Connor y subo a mi dormitorio, pero por supuesto, él me sigue. Cierra la puerta cuando ambos estamos dentro y se cruza de brazos, observando cómo me quito la ropa para sustituirla por algo más elegante.
Sus ojos recorren mi piel desnuda cuando me quedo tan solo con el conjunto que me compré el día de mi cumpleaños, y que él mismo me arrancó aquella noche. Puedo sentir cómo la sangre me arde y el deseo me invade por su descaro. No se mueve, permanece ahí quito, mirándome y reprimiendo las ganas de acercarse y hacerme todo lo que estoy segura quiere hacerme.
Saco mis Louboutin negros con la suela blanca y le doy la espalda para agacharme y ponérmelos, provocando que su respiración se atasque en la garganta por mostrarme en esta posición que tanto le gusta. Sé que debe de estar odiándome ahora mismo, y es el motivo por el que le deseo aún más.
Me giro hacia él y coloco las manos en mis caderas, arqueando una ceja en su dirección.
—¿Querías algo? Porque no recuerdo haberte invitado a pasar.
Camina muy lentamente hacia mí, recorriendo toda mi anatomía sin detenerse en ningún lugar en concreto.
—Puedes seguir fingiendo que mi presencia no te afecta —murmura rozando mi oreja con sus labios—, pero los dos sabemos que mientes.
—¿Debería decirte lo mismo? —pregunto señalando el bulto bajo sus pantalones deportivos.
Sin esperármelo, sujeta mi mano con la suya y la lleva hasta él, colocando su notable erección bajo mi palma. Reprimo un jadeo y trago saliva para disimular, pero Connor me conoce bien.
—Yo no finjo. Lo que ves es lo que hay.”

7. ¡Mil gracias por sumarte a esta sección del blog y mucho éxito!

Las gracias os las doy yo por tenerme presente una vez más. Es un placer compartir con vosotras y con el resto del mundo los pequeños pasitos que voy dando en este maravilloso mundo que es la literatura.
¡Espero volver por aquí muy pronto! Un abrazo.


Aunque la autora ha querido preservar la esencia de la novela para que así no haya spoiler de la saga, creo que queda bastante claro que una vez más va a conseguir introducirnos en una de sus historias de una forma especial. 

Además, os podemos decir de primera mano que esta novela sigue el mismo camino de la saga y que os hará morir de amor e histeria en esos momentos de mayor acción. ¿A qué esperáis para haceros con ella? Podréis encontrarla en Amazon a partir de mañana. Nosotras solo le deseamos a Nerea el mayor de los éxitos. 


9 feb. 2018

Reseña Te quise como si fuera posible

Autora: Abril camino
Editorial: Autopublicada






Sinopsis

         Lennon lleva dos años sin pisar Nueva York. Se marchó a Europa con el corazón roto y la convicción de que jamás volvería a la ciudad en la que un día creyó que todo era posible. Incluso su amor por Daniel.
         El mundo de Daniel ha dejado de girar. Acaba de perder a su hermano mayor y hace dos años que no sabe nada de su mejor amigo. Sabe que debe encontrar su camino para salir adelante, pero los dos pilares de su vida han desaparecido, y las fuerzas le fallan.
        Un regreso, una llamada, el reencuentro de dos amigos que nunca dejaron de serlo y la amenaza de que un sentimiento enterrado bajo dos años de dolor renazca para complicar las vidas de sus protagonistas.
        Aunque algunas complicaciones pueden ser, a veces, lo mejor que nos ha ocurrido jamás.


Opinión personal

        Llevaba mucho tiempo pensando en escribir todo lo que fuese capaz de compartir sobre esta historia, pero creo que al final me tocó tanto la fibra sensible que he tardado un poco (seguro que para su autora mucho) en poder contar mi opinión sobre la novela. Y es que descubrir la historia de estos personajes y ver reflejado algo que te ha tocado de cerca te hace tomar distancia para poder coger ese impulso necesario. Sin embargo, eso tiene su punto positivo y es que os cuento menos spoilers, que ya sabéis que soy muy dada a ello. Lo siento. Debo de dar las gracias a Abril por el envío del ejemplar, porque me ha subido en un carrusel de sensaciones que me han acompañado durante toda la novela. Lo primero que sentí fue curiosidad, porque nunca había leído un libro protagonizado por homosexuales y quería poder descubrir una historia de amor algo “distinta” a las que estoy acostumbrada a leer. Después, me recorrió una oleada de ternura al ir conociendo poco a poco a los protagonistas, pasé por un enfado muy grande con uno de ellos y finalmente terminé muriendo de amor con su preciosa historia.


        Lennon lleva dos años sin aparecer por Nueva York, pero su vuelta se ha realizado justo en el momento en el que su mejor amigo, Daniel, más lo necesita. El hermano de éste ha fallecido y él se encuentra totalmente perdido al verse solo en el mundo, ya que a pesar de tener a sus padres, siente que no le apoyan tanto como él precisa. Sin embargo, su mejor amigo ha vuelto para ayudarle a seguir adelante.
           Ambos protagonistas se conocen desde que eran niños y han compartido juegos y travesuras tanto entre ellos, como con Bobby, el hermano mayor de Daniel. Pero algo que pasó en un campamento de verano hizo que estos inseparables amigos decidiesen tomar caminos diferentes. Sin embargo, han sido dos años que no le han resultado fáciles a ninguno de los dos, ya que uno ha tenido que sufrir la fuerte enfermedad de su hermano, además de haber perdido a su mejor amigo, y otro dejó su corazón en la cuidad de los rascacielos. Con el regreso de Lennon las heridas vuelven a estar más en carne viva que nunca y ambos se darán cuenta de que todo aquello que una vez les unió aún sigue ahí y que esa hoguera nunca terminó de apagarse. ¿Decidirán ambos dar el paso que les falta? ¿Será Dani capaz de afrontar su realidad? ¿Contará finalmente ese secreto guardado a voces?
          Te quise como si fuera posible es una de esas historias que te envuelve para no dejarte escapar y que te hace ver lo importante que es tener cerca a todas esas personas que te quieren, pero sobre todo que te apoyan, sin tener en cuenta la condición sexual que tengas. No hay que esconderse en un armario ni en ningún otro sitio, sino que se tiene que ser lo suficientemente valiente para hacer ver a los demás que eres genial, simplemente por ser quien eres. También he de resaltar que está muy bien escrita, con una redacción muy fluida y haciendo que te transportes a cada lugar que te describe únicamente cerrando los ojos. No hay muchas escenas sexuales pero las que se encuentran están narradas con un magnífico gusto y sin caer en la grosería. Abril escribe muy bonito.
         Sinceramente, empecé leyendo esta historia sin saber muy bien dónde me metía, pero me ha encantado descubrir las vidas de Lennon y Daniel y, sobre todo, que me hayan permitido compartir ese amor tan especial. Mi más sincera enhorabuena a la autora, espero poder disfrutar de más historias tuyas. 

Puntuación: 5/5

* Gracias a la autora por el envío del ejemplar.


7 feb. 2018

Descubriendo más de... La culpa de Till (Laura Sanz)

            ¡Hola soñadores!

           Dentro de unos días, concretamente el 10 de febrero, sale a la venta “La culpa de Till” en Amazon. Su autora, Laura Sanz, ha querido contarnos cómo ha vivido el proceso de escritura y qué ha supuesto para ella poner el punto y final a esta maravillosa serie de los hermanos Landvik. Además, nos ha brindado el primer capítulo en exclusiva de esta historia tan deseada. ¿A qué esperáis para adentraros en el mundo de Till?



1.      Tras haber esbozado un atisbo de los problemas y la personalidad de Till en las dos entregas anteriores de la serie de los hermanos Landvik, ¿qué nos vamos a encontrar en esta nueva novela, Laura?

Nos vamos a encontrar a un Till más maduro. Han pasado siete años desde la primera novela y su vida ha cambiado mucho. Él ha cambiado mucho. Durante los años que ha permanecido apartado de su familia ha vivido muchas cosas y podría decirse que ha aprendido también muchas otras. Pocos vestigios quedan del Till de veintitrés años que vimos en La historia de Cas.

2.      ¿Till admitirá su culpa e intentará redimirse?

Eso es hacer spoiler, ¿no? Lo cierto es que sí. He intentado no forzar las situaciones y que todo fuera natural, espontáneo y creíble. Ya en los primeros capítulos se va a ver cómo es su comportamiento y lo que siente. Y cómo reacciona su familia.

3.      Define a los protagonistas de la novela con tan solo tres palabras.

Absolutamente imposible (bueno, eso son dos, jajaja). No puedo hablar de la protagonista de ningún modo. Me encanta mantener el misterio de las chicas de mis libros hasta el final y no desvelar ni el nombre, así que no puedo decir nada de ella. Mis labios están sellados. Pero sí que puedo hablar sobre Till. Él es genial, de veras. Es un Landvik y todos ellos son auténticos y maravillosos, así que por genética a Till no le quedaba más remedio que ser fantástico también ;) Creo que tiene el perdón asegurado de todos los lectores.

4.      ¿Cómo evolucionará su relación?

La relación entre ambos comienza de forma más bien casual, como algo físico, nada más. Pronto se convierte en algo más profundo y es entonces cuando surgen las complicaciones. Y es aquí, ante los grandes problemas, cuando los “héroes” de verdad demuestran que lo son. Vamos a descubrir a un Till que no nos esperamos, más comprometido, más dispuesto a jugársela por todo y que se va a crecer ante las dificultades. Y va a darle una lección a la protagonista, que en todo momento ha aparentado ser la “estupenda” (no puedo seguir contando nada más porque desvelaría demasiado).

5.      Suponemos que volveremos a saber más de Cas y Jan, ¿no? ¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde el final de La lucha de Jan?

Volvemos a verlos a ambos. Por supuesto. Desde el final de La lucha de Jan han transcurrido unos seis años. Aunque si se tiene en cuenta el epílogo de Jan, solo cuatro y medio. No han cambiado en absoluto, ninguno de los dos. Cas sigue siendo el mismo tipo jovial que se “come la cámara” cuando aparece en escena, y Jan, sobrio, contenido y emocionalmente fuerte y sólido como una roca.

6.      ¿Tus lectores tienen altas expectativas con respecto a esta historia? ¿Crees que las has cumplido?

Espero que sí, pero eso nunca se sabe. Solo sé que he puesto alma, corazón y vida en ella. Al principio no me resultó fácil porque Till era un personaje complicado. Se portó muy mal con su familia y los lectores no le tenían en gran estima (yo tampoco). Conseguir que volviera a caer bien ha sido un trabajo arduo, pero he de reconocer que a mí me ha ganado. Tengo un hashtag por ahí que es muy significativo y que lo dice todo: #haciéndolesombraaCas.

7.      ¿Nos puedes deleitar con algún fragmento inédito de La culpa de Till?

Voy a hacer algo mejor todavía. Os voy a deleitar con el primer capítulo entero.

Capítulo 1

Todavía era de noche cuando llegaron al puerto de Grunnfarnes. El trayecto hasta allí desde Finnsnes, el pueblecito pesquero donde vivían, les había llevado hora y media por una carretera helada y llena de curvas. No amanecería hasta pasadas un par de horas. Estaba nevando y la temperatura había descendido hasta los diez grados bajo cero, pero un viento gélido arreciaba con fuerza, por lo que la sensación térmica sería de unos menos diecisiete. Dejaron la furgoneta aparcada a solo unos metros de donde el Ebba se hallaba amarrado al muelle, y se dispusieron a comenzar su día de faena.
Como todas las madrugadas, Till baldeó la cubierta y su tío Gunnar organizó los cajones de almacenaje en la bodega. Una vez listos, soltaron amarras y pusieron rumbo al norte. Gunnar tomó asiento en la pequeña cabina de la embarcación sin perder de vista el GPS, y Till bajó al saloncito de proa a preparar café en el hornillo. Se agradecía tener algo caliente en el estómago. Al cabo de unos minutos, ambos tomaban el brebaje negro y fuerte sin azúcar, en silencio, mientras el barquito se bamboleaba a causa del desapacible oleaje. Su destino, un banco de skrei, estaba a unas ocho millas náuticas de distancia. Tardarían algo más de una hora en llegar hasta allí.
Till se llevó la humeante taza de café a los labios y miró a su tío de reojo. Era el hermano pequeño de su madre, aun así y debido a como se ganaba la vida, aparentaba muchos más años de los sesenta que tenía. Su rostro estaba agrietado y curtido por las inclemencias del tiempo y sus ojos azules habían perdido ya el brillo de la juventud. A pesar de todo eso, se notaba que amaba su trabajo. Durante unos años había tenido una tienda de ultramarinos, pero la cerró para volver al mar, a su casa, como siempre decía. Se encontraba más a gusto en un zozobrante barco que en tierra firme.
Sus manos manejaban el timón con firmeza, y Till las contempló con detenimiento durante unos segundos. Eran fuertes y estaban llenas de callos y de antiguos cortes. Bajó la mirada y estudió las suyas, que también estaban encallecidas; la derecha mostraba una larga y profunda cicatriz en el dorso, recuerdo de su primer intento de manejar el afilado machete, cosa que ahora hacía con gran pericia.
Llevaba ya tres temporadas trabajando en la pesca del bacalao skrei y había decidido que esa iba a ser la última. Estaban a finales de abril y la temporada estaba a punto de finalizar. Una semana más y el Ebba no volvería a salir hasta septiembre, cuando llegase la época del fletán. Pero entonces él ya no estaría allí. Después de tantos años ausente, había decidido volver a la civilización. A largo plazo, la dura vida de los pescadores del norte de Noruega no era para él. Esa etapa había acabado. Su tío ya lo sabía. Lo habían discutido hacía semanas, y en breve, Elías, un chaval del pueblo, ocuparía su lugar. No había resultado fácil encontrar a alguien que quisiese hacerlo; la gente joven ya no quería dedicarse a la pesca del skrei.
Cuando Till se presentó en casa de su tío Gunnar, hacía ya tres inviernos, este le había recibido como si se tratase del hijo pródigo. Su socio, Trond, acababa de jubilarse, y andaba buscando a alguien que le ayudase en su barco. Así que aprovechó que su sobrino venía huyendo del mundo y, sin hacer demasiadas preguntas, le convirtió en su ayudante.
Esa primera temporada Till descubrió lo que era trabajar duro de verdad. Se levantaban a las tres y media de la mañana y comenzaban a faenar a las cinco, en plena noche. Pasaban la mañana pescando bacalao con redes, luego lo degollaban y almacenaban en las bodegas hasta que a mediodía regresaban al puerto y lo entregaban en la planta procesadora. Un día sí y otro también, durante cuatro meses, hasta que acababa la temporada. El resto del año se dedicaban a la pesca del abadejo y del fletán, pero lo verdaderamente duro tenía lugar entre enero y abril.
Después de haber dejado la carrera, se había sentido perdido y liberado al mismo tiempo. Había llegado a Noruega sin saber muy bien qué hacer con su vida, pero siendo consciente de que tenía que alejarse de todo. Esos años trabajando junto a su tío habían sido lo que había necesitado. Se había encontrado a sí mismo o al menos encontró algo de paz.
—¿Dónde vas a ir? —La ronca voz de su tío le sacó de sus cavilaciones. Era parco en palabras y no solía hablar mucho, pero cuando lo hacía iba directo al grano.
—He contactado con una amiga que tiene un proyecto de negocio —repuso.
Gunnar no dijo nada. Sin apartar la mirada del mar, esperó pacientemente a que Till siguiese hablando.
—Quiere montar una escuela de surf en Baja y ha pensado en mí como instructor.
—¿Baja? —gruñó el otro.
—En México, en Baja California.
Por espacio de unos minutos ninguno dijo nada. El silencio solo se veía interrumpido por el ruido del motor de gasoil y el golpeteo de las olas contra el casco de hierro del barco. El viento parecía haber amainado.
—México… allí hará calor… —comentó Gunnar.
Till no contestó. Tampoco creía que su tío esperase una respuesta. Cogió ambas tazas, ya vacías, y se dirigió al pequeño fregadero a enjuagarlas. Después las guardó en la alacena debajo de la pila. Regresó y se situó al lado del timón. La claridad del amanecer comenzaba a mostrarse a su derecha. En poco tiempo sería de día.
—Esa chica…, ¿la conoces bien?
Por un momento Till no supo a qué chica se refería, pero rápidamente cayó en la cuenta.
—Ni bien ni mal. Fuimos juntos al instituto y luego hemos mantenido el contacto a través de las redes sociales.
Gunnar resopló.
Till trató de ocultar una sonrisa. Su tío despreciaba todo lo que tuviese que ver con ordenadores.
Se reclinó contra la consola y con la mirada perdida en el todavía oscuro horizonte, pensó en Amaya y en que hacía más de siete años que no la veía. Habían sido buenos amigos entonces. Ella tenía familia en Alemania y eso los había acercado. Pero las cosas se habían enfriado cuando él comenzó a relacionarse con quién no debía. Aun así, como le había dicho a su tío, desde que se había marchado de España, hablaban regularmente a través de Facebook y Twitter. No había semana que no lo hicieran. Y lo de asociarse había surgido de manera casual. Ella le había mencionado sus planes de hacerse cargo de una pequeña escuela de surf en Baja, propiedad de unos amigos que deseaban retirarse. Cuando Till, bromeando, le había dicho que podía contar con él en cualquier momento, que —a pesar de estar algo desentrenado— su título de monitor de surf seguía vigente, le había tomado la palabra.
Sonrió para sus adentros. Al principio no lo había considerado en serio, pero a medida que iban hablando más sobre el tema, había comenzado a ilusionarse. ¿Por qué no?, se preguntó. Tenía dinero ahorrado. La pesca del skrei reportaba unos buenos ingresos y hasta el momento no había encontrado en qué gastarlos. Así que habían llegado al acuerdo de ir a partes iguales en el negocio.
En un par de meses cambiaría las gélidas aguas del mar de Noruega por otras más cálidas del océano Pacífico.
Estaba impaciente.
Gunnar le hizo un gesto silencioso. Habían llegado a su destino. Till fue a buscar los trajes de aguas y su tío puso el motor en punto muerto y dejó la nave al pairo, cosa nada fácil debido a las corrientes de la zona. Se enfundaron los trajes y soltaron las redes en el primer lance de la jornada.
El arduo proceso de todas las mañanas comenzaba.
El ruido del renqueante motor del molinete mientras subía la red y los bacalaos enganchados en ella de uno en uno se imponía sobre el de las olas que rompían contra el casco. Algunos medían más de un metro y llegaban a pesar más de quince kilos. Till y Gunnar los liberaban de las redes, los degollaban con precisión y rapidez y los arrojaban a la pila llena de agua salada. Al cabo de un rato, el agua se había teñido de un color rojo oscuro y el fuerte olor a sangre flotaba pesado sobre ellos. Ambos permanecían en silencio, entregados a su trabajo, mientras el frío intenso los envolvía y la llovizna los empapaba. El amanecer bañaba la cubierta del barco, compitiendo con los potentes focos que hasta ese momento habían iluminado la escena. Cuando las pilas se llenaban de peces agonizantes, había que llevarlas a la bodega y hacer el traslado a los cajones de almacenaje. Y vuelta a empezar. Durante horas.
El Ebba tenía licencia para pescar hasta las ocho de la tarde, pero un par de horas después del mediodía, satisfechos y con las bodegas llenas, decidieron volver a puerto. Mientras Gunnar maniobraba el barco, Till se entretenía en echarles a las gaviotas los restos de pescado que habían quedado en cubierta. Las observó pelearse por los trozos que les arrojaba. Una cierta nostalgia le invadió. A pesar de la dureza del trabajo, iba a echar de menos esa vida, esa libertad que sentía cuando estaba en el barco… Pero skrei significaba nómada. Y así como el bacalao, que ahora llevaban en su bodega, había recorrido más de mil kilómetros para llegar hasta allí, él también tenía que marcharse y seguir adelante. Lo necesitaba.
Los cambios siempre eran buenos.
La cuadrilla de la planta procesadora los estaba esperando en el puerto para descargar la mercancía. Intercambiaron unas bromas y después, mientras Gunnar trataba con ellos, él se acercó a la furgoneta a buscar su móvil. Amaya había quedado en llamarle para contarle cómo iban las negociaciones del traspaso con los dueños del local.
Tenía una llamada perdida, pero no era de Amaya, era de su hermano. Le había intentado localizar hacía solo una media hora.
Apoyó la cadera contra la puerta del vehículo y jugueteó indeciso con el aparato. Hacía dos meses que no hablaba con Cas, y la última conversación había transcurrido como siempre, se habían limitado a hablar de temas superficiales y banales. Había sido incómoda y demasiado larga, al menos para él.
Su hermano seguía intentando poner de su parte y se esforzaba por mantener viva una relación que realmente… estaba muerta.
Había muerto hacía siete años.
Cerró los ojos con fuerza y tragó saliva. ¿Qué podía querer ahora?
Le devolvió la llamada. Era la única forma de salir de dudas, ¿no?
—Hola, Till. —La voz al otro lado del teléfono era jovial, como siempre.
—Hola, Cas —respondió de manera bastante más moderada—. Tengo una llamada perdida tuya.
—Sí. No tenía muy claro tu horario de faena, pero pensé que me llamarías cuando la vieras. ¿Cómo andas?
La conversación era absurda y Till apretó los labios, impaciente.
—Pues te puedes suponer. Bien —repuso, tajante.
Hubo un embarazoso silencio al otro lado de la línea, como si su hermano no supiese muy bien cómo abordar lo que tenía que decirle.
—Me caso —soltó al final.
—Enhorabuena.
—Queremos que vengas a la boda.
«¡No!», pensó.
—Es en tres semanas. Contamos contigo.
—Estoy bastante ocupado… —Se llevó una mano a la frente.
—La temporada de pesca acaba en unos días —le interrumpió Cas con dureza—. ¿Qué otros planes tienes?
Vaciló. Trató de encontrar alguna excusa que sonase verosímil. Pero no había ninguna. Lo de México se iba a posponer hasta después del verano, así que estaba disponible y, probablemente, su hermano lo sabía. Era exasperante, parecía estar siempre al tanto de todo.
—Llevamos siete años sin vernos. —El tono de voz de Cas se convirtió en algo parecido a un susurro cargado de amargura—. Ni siquiera conoces a tu sobrina. Mejor dicho, a tus sobrinas.
Till agarró el teléfono con fuerza. Ese ahogo que le provocaban los sentimientos de culpabilidad cada vez que pensaba en su familia volvía a oprimirle la garganta y a hacer que le sudasen las manos.
Esa vergüenza…
—¿Sigues recriminándote por lo que pasó?
La pregunta le cayó como un cubo de agua helada sobre la cabeza.
—Envíame un email con la fecha exacta. Estaré allí —masculló entre dientes. Necesitaba colgar.
—Till…
—¡He dicho que estaré allí! —casi gritó.
Y después cortó la llamada con violencia. Arrojó el móvil sobre el asiento del conductor y apoyó las manos en el techo de la furgoneta. La temperatura del helado metal le traspasó hasta los huesos, pero no se molestó en sacar los guantes de los bolsillos. Los copos de nieve caían con suavidad, derritiéndose cuando tocaban el suelo y convirtiéndose en agua sucia al contacto con la tierra y el asfalto.
Dejó pasear la mirada por el puerto. Al otro lado de la planta procesadora, al fondo, los secaderos de bacalao adornaban el agreste paisaje del pueblo. Miles y miles de piezas descabezadas colgaban a la intemperie, expuestas a los elementos.
Grotesca estampa…
Llevaba muchos años huyendo. Cuatro de ellos los había pasado enterrando la cabeza entre libros, fingiendo ser alguien que no era, y los otros tres, buscándose a sí mismo y tratando de olvidar el pasado y la culpa.
La vida acababa de retornarle al punto de partida.
Al parecer, del pasado no se podía huir. Este siempre te encontraba.

8.      Esta novela pone el punto y final a esta serie tan especial que empezó con La historia de Cas y continuó con La lucha de Jan, ¿qué ha supuesto para ti escribirla?

Tengo sentimientos encontrados. Estoy dividida entre la nostalgia porque sé que la serie de los Landvik se acabó, y la satisfacción, porque he llevado a término lo que deseaba conseguir. Cuando llevas tanto tiempo dentro de una familia les coges cariño, te interesan sus vidas, sus historia, qué habrá sido de ellos en el futuro… Sabes que cuando pongas punto final a la última novela los echarás de menos. Es natural. Terminan por ser parte de tu familia y de ti. Yo nunca planeé escribir una serie de tres libros. Solo iba a escribir La historia de Cas, pero sus hermanos me llamaban y no me quedó más remedio que contar qué había sucedido con ellos. He cumplido.

Ahora quiero centrarme en otros proyectos, vivir otras aventuras. Me gusta la novela contemporánea, pero también me apasiona investigar sobre otras épocas y ya tengo el gusanillo dentro de escribir algo diferente.

Eso sí, y ahora viene la frasecita cursi: Escriba lo que escriba, los Landvik siempre estarán en mi corazón ♥



¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? Pronto, a la venta. ¡No os la perdáis! Nosotras ya estamos tachando los días del calendario… ¡Mil gracias, Laura! ¡Besos!

5 feb. 2018

Reseña Cariño, cuánto te odio





Título:
Cariño, cuánto te odio
Autora: Sally Thorne
Editorial: Espasa






Sinopsis

Lucy Hutton es la asistente de una editora de la vieja escuela, preocupada por la calidad de los títulos que publica. La editora se ve obligada a fusionar su pequeña editorial con una gran editorial comercial, y Lucy se ve obligada a trabajar con Joshua Templeman, el asistente del editor en jefe de la otra editorial, preocupado únicamente por las ventas. Lucy y Joshua se convierten inmediatamente en enemigos, pero del odio al amor ya sabemos que hay sólo un paso…


Opinión personal

            Tenía ganas de ponerme con este libro tras las buenas opiniones  leídas sobre él y lo he pasado genial leyéndolo. Es una historia ligera, divertida, amena y muy romántica.

        Los protagonistas de la misma son Lucy Hutton y Joshua Templeman. Está narrada en primera persona por Lucy con tal frescura que no he podido evitar soltar alguna que otra carcajada durante la lectura. Ambos personajes trabajan en la misma empresa. Son los asistentes de los dos directores generales y se odian. Literalmente y con todas las letras. Comparten espacio de trabajo y las miradas hostiles, las muecas sarcásticas y los comentarios dañinos son el motor que mueve el paso de sus horas en la oficina. Son tan opuestos como el blanco y el negro, como el día y la noche. Ella es todo sonrisas, color y vitalidad, mientras que él es frío, metódico y estratega. ¿Y si una oportunidad de ascender en la empresa y un instante en un ascensor lo cambiasen todo? ¿Podrán pasar del odio al amor en un breve espacio de tiempo?

            Lucy odió a su compañero desde el mismo momento en el que se conocieron. No le dirigió ni un mísero saludo y más a ella, que es siempre tan complaciente con la gente.  Dolida, se tragó su decepción, que fue convirtiéndose en rabia y odio visceral, y ya no lo puede soportar. A Josh le ocurrió algo similar. Cuando vio la sonrisa de Lucy supo que iba a estar perdido, por lo que no le quedó otra opción que mostrar esa coraza que siempre le ha servido para protegerse del mundo. Un beso lo cambiará todo. Cada uno empezará a despojarse de todas sus capas y a dejarse ver como son realmente ante el otro. Él estará ahí para cuidar de ella en sus horas bajas y ella para demostrarle a él que la vida se ve de otra forma si cambias el ángulo. Estarán más seguros de ellos mismos, de sus decisiones y de lo que quieren en la vida para ser felices. Se necesitarán más de lo que creen y se harán imprescindibles en la vida del otro. La tensión sexual tan intensa que sienten les acercará y sus sentimientos crecerán a la misma velocidad que maduran emocionalmente y se disponen a luchar por lo que anhelan.

           Os vais a encontrar con una novela fresca, divertida e intensa por momentos, con una trama ágil, bien hilada y narrada de forma fluida. La pluma sugerente y refrescante de la autora te embarca en un viaje donde los comentarios inteligentes y los diálogos chispeantes entre los protagonistas toman el control. Los personajes están fantásticamente construidos y cumplen su papel a la perfección. Me hubiera gustado algo más de desarrollo en la parte final, me ha resultado algo incompleto, pero aparte de esto, recomiendo la historia totalmente.

Si queréis  leer una comedia romántica sexi, ingeniosa y perfecta para pasar un buen rato, este es vuestro libro. Mi enhorabuena a la autora.

Puntuación: 4/5

* Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.